6/1/08

+++CONTEXTO SOCIAL, ESCOLAR, FAMILIAR EN LA EE+++



EL AREA DE TRABAJO SOCIAL EN LA EDUCACION ESPECIAL
MARCELA MARQUEZ CAMPOS MARZO DEL 98
La educación especial inicia un proceso de transformación de su práctica educativa con el fin de adecuarla a las necesidades de los alumnos, derivadas de su contexto social, cultural, escolar y de sus diferentes capacidades, intereses y potenciales.
Las necesidades educativas especiales, que pueda presentar el alumno en su tránsito por la escuela no se deben, únicamente a características intrínsecas a él sino a la falta de correspondencia entre sus características y lo ofrecido por el curriculum regular y validado en el sistema escolar sea este especial o regular.
En este sentido el sujeto es conceptualizado como portador de potenciales y no sólo de deficiencias, físicas, cognitivas o psíquicas, por lo que, en consecuencia, la respuesta educativa que se ofrece considera además de las características del alumno, la forma en que el profesor realiza su práctica docente, el tipo de relaciones que se establecen al interior del aula y de la escuela y el conjunto de valores, normas, expectativas y saberes que posee el alumno y que socializa con sus compañeros y maestros.
Se introduce la noción de necesidades educativas especiales como concepto rector para ofrecer una respuesta educativa diferente. Dicho concepto amplía el ámbito de la evaluación al contexto social y cultural del alumno y al sistema educativo en el que se encuentra, por lo que obliga a definir el tiempo y el espacio específicos en los que los alumnos no encuentran respuesta a sus necesidades educativas.
La atención a las necesidades educativas especiales presupone que se considera a la escuela como una institución abierta a la diversidad pero no entendida sólo ni primordialmente como diversidad de "problemas" y "discapacidades", sino como diversidad cuantitativa y cualitativa de potenciales, habilidades, talentos, estilos, ritmos y tiempos de aprendizaje. Una diversidad valorada y determinada por la sociedad y cultura dominantes, en donde lo "diferente" se vuelve negativo y lo diverso es señalado.
La atención pedagógica, por lo tanto, debe partir de los potenciales y formas específicas para aprender y crear, que tienen cada uno de los niños y niñas que por no encontrar en la escuela una oferta educativa acorde a sus necesidades, intereses y características puedan fracasar, desertar, perder el interés o confrontarse constantemente con el maestro y su forma de trabajar.
El trabajo desarrollado por Educación Especial debe contextualizar estas necesidades educativas especiales tanto en la escuela regular o institución educativa especial a la que asiste el alumno como en su comunidad o grupo social al que pertenece y desarrollar a partir de ello un modelo educativo integrador que centre sus propósitos en fomentar el desarrollo de las capacidades, habilidades y talentos, tanto académicos y "curriculares" como creativo-productivos, de todos y cada uno de los alumnos, dentro de la escuela y con el concurso del profesor, los padres de familia y la comunidad.
De tal forma que la respuesta educativa que llegue al sujeto le brinde la oportunidad de enfrentar con mayores recursos y en mejores condiciones su proceso de construcción, producción y aplicación creadora de conocimientos. Tomando en cuenta el funcionamiento y dinámica de la escuela, las reglas, valores, normas y procesos al interior de cada aula y las características sociales y culturales del grupo familiar.
La participación del trabajador social no debe sólo centrarse ya en una valoración de la familia que por sí misma nos lleve a determinar sus necesidades y a tratar de subsanarlas sino en delimitar los alcances reales que por sus características propias tiene cada una de las familias para involucrarse en el proceso educativo. Es necesario conocer a un nivel global los factores que intervienen en ese proceso. El vínculo entre la familia, la escuela y el servicio de apoyo se da en la medida en que estos últimos recuperen su constitución, su forma de vida, su ideología y su visión del mundo en una construcción o adecuación curricular que valore positivamente su cotidianeidad.
El trabajador social debe contribuir a que la familia participe en la transformación hacia una educación diferente, donde predomine el respeto a la diferencia, el reconocimiento de habilidades y potencialidades y la no segregación.
Implica trabajar con los padres posibilitando su participación directa en la toma de decisiones que atañen a sus hijos y evitar que valoren negativamente las diferencias que posee el alumno.
Por eso es muy importante que el trabajador social se dé a la tarea de impulsar, junto con el psicólogo y el maestro de lenguaje, un espacio de retroalimentación, análisis de experiencias y elaboración de propuestas entre los padres de familia contribuyendo a la no segregación de los niños ni a la estigmatización de la diferencia sino por el contrario a la identificación de potencialidades en sus hijos como el eje rector para compensar su deficiencias y dificultades, desarrollar un trabajo creativo-productivo y posibilitar un aprendizaje significativo.
El trabajo con padres resulta primordial para poder establecer los puntos de reunión y las discrepancias entre el modo de vida en casa y el modo de vida en la escuela. Recordemos que el niño se encuentra justo en el punto intermedio entre ambas instancias.
El trabajador social tiene la posibilidad de entrar en contacto con la dinámica interna de la escuela o institución, puede obtener una visión panorámica de las tendencias sociales que marcan la práctica docente, las relaciones maestro-alumno, las relaciones alumno-alumno, el peso y carga afectiva que se le da a la diferencia y a la integración social, educativa, escolar y laboral.
Pudiendo completar una caracterización más amplia de la institución junto con el psicólogo, el maestro de lenguaje, los docentes especialistas y/o de grupo regular, con el propósito de analizar las estrategias, objetivos y contenidos específicos que den respuesta a la diversidad existente en cada salón de la escuela.
Las actividades de difusión y sensibilización permiten incidir en la actitud de la comunidad, mostrar la riqueza de la convivencia entre sujetos diferentes y mantener una puerta abierta a la coordinación y trabajo colectivo entre los padres, los profesores y los especialistas.
El trabajador social debe contribuir al desarrollo de una respuesta educativa que consolide y desarrolle en el niño procesos, habilidades, capacidades y talentos. Aún sin ser el responsable del área de pedagogía, su trabajo y sus actividades redundan en beneficio de los sujetos diferentes, porque una escuela para todos, una escuela integradora, lo será en la medida en que desarrolle una relación con la familia, en los términos señalados anteriormente, para lograr la integración cultural, familiar, educativa, escolar y laboral de todos los sujetos.
FUNCIONES DEL AREA DE TRABAJO SOCIAL
La función del trabajador social está centrada en lograr una vinculación con el grupo familiar que retroalimente y favorezca el proceso de atención y posibilite que el alumno se involucre en actividades creativo-productivas de acuerdo a sus intereses y capacidades.
Realiza actividades de investigación tendientes a comprender y explicar las relaciones que se establecen entre la escuela, la familia y la comunidad con el propósito de contribuir y apoyar en la elaboración de un proyecto pedagógico para la atención de los sujetos con necesidades educativas especiales o diferentes.
Desarrolla además, actividades tendientes a establecer enlaces con diversas instituciones que puedan otorgar algún tipo de apoyo al alumno y la familia.
En caso necesario se relaciona directamente con los padres de familia con el fin de acordar acciones conjuntas que favorezcan el desempeño del niño.
El trabajador social tiene la posibilidad de entrar en contacto con los docentes, los alumnos, los procesos de gestión escolar, los padres de familia e incluso con la comunidad, lo cual facilita la coordinación con las diferentes áreas para la implementación de propuestas conjuntas y/o específicas de trabajo social para la atención de la diversidad.
Las funciones del área son las siguientes:
1) Difusión, orientación, información y sensibilización.
a) Trabajo con padres.
b) Trabajo con maestros.
2) Investigación de la Comunidad(Caracterización sociocultural).
a) Perfil sociocultural de la población.
b) Impacto en el trabajo con Padres
Atención a casos específicos.
4) Coordinación institucional.
DIFUSION, ORIENTACION, INFORMACION Y SENSIBILIZACION.
Tiene como propósito fundamental dar a conocer el servicio brindado por el personal de educación especial y sensibilizar a la comunidad en aspectos generales como el concepto de sujeto diferente, la atención a la diversidad y la integración educativa, escolar, social y laboral.
Este trabajo está dirigido a los docentes, directivos, alumnos y padres de familia y puede realizarse mediante pláticas, talleres, periódico mural, carteles, volantes, folletos, trípticos, etc. La modalidad depende de los recursos materiales con los que se cuente, la población objeto y la finalidad específica de ese momento.
Las actividades de difusión no son responsabilidad exclusiva del área de trabajo social, en ellas se vinculan los objetivos de las áreas de psicología, lenguaje y pedagogía para optimizar las relaciones con la escuela, impulsar el apoyo de la comunidad escolar, favorecer las posibilidades de integración y evitar prácticas segregadoras.
Es muy importante que el trabajo tenga una permanencia total en la vida escolar y social de la escuela. Debe ser un foro abierto a las actividades realizadas por todo el personal, a los apoyos que ofrece educación especial y a las necesidades de padres de familia, docentes y alumnos.
Parte del impacto de Educación Especial depende de la posibilidad real de mantener una comunicación permanente con la escuela y la comunidad acerca de todo el proceso de atención, de sus obstáculos, de sus logros y de los resultados específicos que se obtienen con los niños.
Las actividades de difusión y orientación son un elemento primordial para propiciar la participación de los docentes y su involucramiento en una respuesta educativa que desarrolle habilidades, abata el fracaso escolar, la marginación, segregación y genere actividades ceativo-productivas con los alumnos. De esta manera puede empezar a compartirse la responsabilidad de ofrecer alternativas conjuntas a las necesidades educativas especiales que presenten los alumnos de la institución.
Como parte de las actividades de difusión el equipo de apoyo realiza un trabajo más específico con los padres de familia y con los maestros regulares y/o especialistas de cada una de las escuelas.
El propósito central del trabajo con padres y con maestros es: brindar orientación sobre la identificación y comprensión de las necesidades educativas especiales de los niños y las formas adecuadas para su conducción, educación y atención.
El taller para padres, como estrategia específica, debe ser un espacio donde los padres de familia puedan resolver sus inquietudes, compartir sus experiencias y enriquecer su papel de educadores y responsables directos de sus hijos. Es una instancia formativa para el profesional y para el padre de familia.
Es recomendable adoptar la modalidad taller, sin embargo puede realizarse bajo otras formas o con otras estrategias.
El trabajador social debe entender y comprender los sistemas relacionales que conforman a la familia; conocer y analizar el conjunto de ideas, valores, normas y expectativas que la familia reproduce; desarrollar estrategias para que el padre de familia reconceptualice la situación del menor, en función de potenciales y no de deficiencias; brindar elementos necesarios para fortalecer los diferentes caminos por los que puede transitar el alumno en su atención y conjuntar acciones que respalden y extiendan la integración de los sujetos con necesidades educativas especiales.
TRABAJO CON PADRES
El trabajo con padres pertenece a las actividades de difusión, orientación, información y/o sensibilización que el Servicio debe realizar hacia toda la población.
Son actividades dirigidas a las familias de los niños con alguna necesidad educativa especial. Sin embargo en las actividades podrán incorporarse todos los padres que se encuentren interesados en asistir y colaborar.
El trabajo con los padres de familia debe partir del conocimiento que los profesionales tengan de la dinámica familiar, el contexto cultural al que pertenecen, las actividades socioeconómicas predominantes en la comunidad y las relaciones sociales dentro, fuera y/o con la escuela. Muchos de estos datos los obtiene el trabajador social directamente, otros las distintas áreas de atención, por lo que se vuelve imprescindible el trabajo colegiado.
El trabajador social se coordinará con el psicólogo y el Maestro de lenguaje, principalmente, para desarrollar este trabajo, si es necesario el docente especialista también participara directamente. El profesional debe guiar su intervención con los padres de familia, tomando en consideración los siguientes aspectos:
a) Descubrir los sistemas relacionales que se dan al interior de la familia.
b) Conocer y analizar el conjunto de ideas, valores, normas y expectativas que la familia reproduce y en las que el niño es socializado.
c) Desarrollar estrategias para que el padre de familia reconceptualice la situación del menor, en función de potenciales -como áreas fuertes- y no de deficiencias o dificultades -se tomarían éstas como áreas débiles-. Todo sujeto es portador de ambas.
d) Brindar los elementos necesarios para comprender y fortalecer, junto al padre de familia, los diferentes caminos y formas por los que puede ir desarrollándose el niño.
e) Conjuntar acciones que respalden y extiendan la integración de los sujetos diferentes.
Como resultado de este Trabajo con Padres, se cuenta con información precisa sobre la dinámica familiar y los recursos que son utilizados por cada uno de los grupos para enfrentar a un sujeto valorado negativamente por la sociedad, como diferente. Lo que permite tener presente el proyecto cultural con el cual se identifica la familia y la diferenciación existente entre éste y el de la escuela.
Reconocer en la familia una cultura específica, incluso diferente a la de maestros y especialistas, nos da la posibilidad de comprender que muchas de las dificultades que tienen los niños se dan por la ausencia de relaciones significativas entre la vida del alumno y los contenidos y formas que adopta la práctica regular docente. Relación significativa, que al retomar los niveles de conceptualización y las prácticas cotidianas en las que el sujeto desarrolla sus distintas capacidades académicas y no académicas, posibilita que la "dificultad" se trabaje desde una concepción de sujeto portador de potencial creador y no de deficiencias y discapacidades.
Por consiguiente el papel del profesional es lograr que el padre de familia se involucre en actividades extraescolares de apoyo al proceso educativo, revalore sus ideales, costumbres y la manera en que guía al alumno a comportarse, a pensar y a sentir, se asuma como portador de una cultura particular y valore, él mismo, positivamente la DIFERENCIA y las diversas capacidades y habilidades que posee el alumno.
Estas actividades se retroalimentan constantemente y directamente de las realizadas para la sensibilización y difusión de toda la población; durante todo el ciclo escolar se mantiene el trabajo específico con los padres de familia, cuya modalidad puede ser la de taller. Entendido éste como el espacio en el cuál los padres van construyendo y reelaborando sus experiencias, inquietudes y propuestas.
Independientemente de la forma que adopte cada uno de los equipos de trabajo, al interior de los servicios, para realizar este Trabajo con Padres, el trabajador social ha de tener presentes los siguientes propósitos:
1.- Mantener actualizada la información sobre el curso de las actividades realizadas con los niños. Se requiere la interacción con los distintos especialistas, particularmente con el área de pedagogía.
2.- Ofrecer información acerca de las características y necesidades específicas de los sujetos diferentes, que se manifiestan en su proceso de atención.
3.- Brindar a los padres de familia elementos generales que les permitan identificar las áreas fuertes y potencialidades de sus hijos y comprender las peculiaridades que se dan al interior de la familia con un niño diferente. Tarea en la que se conjugan las áreas de atención.
4.- Orientar a los padres acerca de las formas de favorecer la integración familiar, escolar y social.
5.- Propiciar la participación de los padres en algunas actividades extraescolares y/o de enriquecimiento para los alumnos.
6.- Familiarizar a los padres con algunas actividades para el desarrollo de la competencia comunicativa, del pensamiento lógico racional, la actividad mnemónica, el pensamiento divergente y la actividad estética. Pensando en que pueden hacerlas con sus hijos en casa y que además les reditue un beneficio propio.
Es importante que los profesionales involucrados en el trabajo con padres de la institución tomen en cuenta que las sesiones deben ofrecer tres momentos paralelos:
A) Información sobre temas generales, relacionados con la concepción de sujeto, diferencia, potencial creador, áreas fuertes, áreas débiles, proceso de integración y características, ritmos y estilos de aprendizaje. Es fundamental que se considere la participación colegiada de todo el equipo.
B) Desarrollo y entrenamiento de las capacidades de los participantes, proporcionarles actividades para la casa. Hacer evidente al padre de familia que él también es portador de áreas fuertes y áreas débiles, en este sentido podrá valorar todas las manifestaciones cotidianas del potencial de sus hijos.
C) Retroalimentación de experiencias, elaboración de propuestas tentativas de colaboración, proyectos de actividades de apoyo a los niños. Enriquecimiento de expectativas hacia el alumno y la escuela y esclarecimiento del sistema de valores imperante en la familia.
Estos tres momentos permiten que las sesiones mantengan cierta variedad y que los padres y profesionales tengan un espacio en donde construir los medios y formas de colaboración entre la escuela y la familia.
La participación de los padres de familia garantiza que a largo plazo las contradicciones entre la escuela y el grupo familiar se reduzcan a su mínima expresión.
El trabajador social debe elaborar un Programa Anual, en coordinación con psicología y lenguaje (en caso de que se cuente con él), donde estén determinados el propósito, la actividad y los resultados esperados, por sesión.
Cada sesión la registra en un avance programático. Incluye resultados obtenidos, observaciones, porcentaje de asistencia.
La periodicidad depende de la dinámica que se haya establecido en las distintas escuelas. En el mejor de los casos se realiza cada mes, cuando no se puede, se recorre a un periodo bimestral.
Al finalizar el ciclo escolar debe contar con la evaluación general del Trabajo con padres, por cada una de las escuelas. Se considera el cumplimiento de expectativas, el involucramiento de los padres, la formación o consolidación de un grupo, el número de sesiones realizadas, el número promedio de asistentes, las necesidades manifiestas, la autoevaluación de los participantes y la opinión de los especialistas involucrados. Este informe descriptivo permite a los profesionales determinar la distancia entre los resultados esperados y los resultados obtenidos en el ciclo escolar y esbozar las metas futuras a alcanzar en el Trabajo con Padres para el siguiente ciclo escolar.
Las actividades de sensibilización son permanentes e independientes del Trabajo con padres, cada mes se realiza un Evento, no importa la naturaleza de éste. La constancia de dichas actividades contribuye a crear enlaces con la comunidad.
TRABAJO CON PROFESORES DE ESCUELA REGULAR O ESPECIAL
La relación con los docentes de la escuela tiene como propósito la formulación de metas, estrategias y acciones para la identificación y atención de las necesidades educativas especiales de los alumnos, de manera coordinada y conjunta.
Para llegar a este momento de sincronía en el ofrecimiento educativo de la institución, se deben dar pasos previos que allanen el camino y faciliten la conformación de equipos de trabajo heterogéneos.
De ahí que las tareas de difusión y sensibilización cobren importancia relevante al inicio, durante el proceso y al término de cada ciclo escolar, garantizando la retroalimentación y la sensibilización del personal.
En este trabajo participa el equipo de apoyo y el docente especialista, asignado a dicho plantel y comprende los siguientes aspectos:
* Percepción de la situación institucional.
Identificación de problemas en la práctica educativa, por ejemplo: resultados insatisfactorios para el alumno, el padre de familia y el profesor; reprobación, deserción, falta de interés y motivación, insustancialidad de los contenidos, irrelevancia de las actividades, discordancia entre los talentos y habilidades de los alumnos, los valorados por los padres y los talentos y habilidades valorados por la práctica educativa de la escuela; la estigmatización, segregación y pobreza de expectativas hacia y de los alumnos diferentes por razones objetivas, subjetivas y/o culturales.
Identificación de deseos y necesidades de cambio, por ejemplo: preocupación por abatir la reprobación, necesidad de realizar un trabajo que redunde en la satisfacción personal del docente, interés en desburocratizar la práctica educativa, interés por enriquecerla, por vincularla significativamente con las necesidades de los alumnos y sus padres, una actitud de aceptación de las diferencias objetivas, subjetivas y culturales de los alumnos y sus familias.
Identificación de bloqueos y obstáculos, por ejemplo: falta de claridad acerca de los fines de la práctica educativa, hábitos y costumbres rígidos, dogmáticos, cerrados y hostiles a el cambio, falta de creatividad de los profesores y padres de familia, ausencia de un genuino interés por mejorar la práctica educativa, presencia de mecanismos de gestión autoritarios, burocráticos y hostiles a la participación colectiva en la solución de problemas y el planteamiento de metas y propósitos, intolerancia a la diversidad y diferencia, prejuicios acerca de los alumnos diferentes.
* Construcción de objetivos y metas comunes, por ejemplo: determinación de estrategias y acciones, selección de medios, construcción de espacios y actividades de discusión, retroalimentación y evaluación. (LRA.MMC)
La función del trabajador social en este proceso colectivo consiste en aportar los elementos sustanciales de su práctica profesional en cada uno de los rubros, contribuyendo de esta forma al esclarecimiento de metas, estrategias y acciones para la atención de las necesidades educativas especiales de los alumnos.
INVESTIGACION DE LA COMUNIDAD (CARACTERIZACION SOCIOCULTURAL)
Una de las funciones más importante en el área de trabajo social es lo referente al perfil de características sociales y culturales que enmarca a la población, obtenido a través de un proceso de investigación de cada una de las comunidades atendidas por los servicios de educación especial.
Dicha caracterización es el punto de partida para el conocimiento y comprensión de los grupos familiares a los que pertenecen los alumnos con necesidades educativas especiales.
Mediante estas actividades el trabajador social podrá determinar las especificidades ideológicas y culturales de los alumnos que asisten a la escuela, el tipo de valores predominantes en la familia, sus hábitos y costumbres (rituales a los que recurre la familia o el niño), la forma de percibir la diferencia del alumno, lo que esperan de la educación y lo que quieren como futuro para su hijo. Pudiéndose establecer muy claramente el grado en el que la comunidad es sensible a la segregación, la estigmatización y la marginación.
En este sentido se va clarificando el tipo de habilidades, capacidades, aptitudes y actitudes que son promovidas y obstaculizadas por el contexto familiar y social, lo que permite identificar las causas de los conflictos generados entre las oportunidades escolares y el desempeño de los alumnos en un tiempo y espacio definidos.
La información obtenida proporciona las líneas generales para desarrollar campañas de información y "educación" para una cultura de aceptación y valoración positiva de la diferencia y la integración.
Esta investigación y caracterización sociocultural posibilita el trabajo en equipo dado que muestra el entorno familiar del alumno y la visión que se tiene de la vida, la escuela y el sujeto diferente.
No es un instrumento que sustituya el proceso individual de atención, por el contrario es una tarea de la que se derivan acciones y estrategias para el conjunto de alumnos, docentes y padres de familia. La elaboración de adecuaciones curriculares, por parte del área de pedagogía, debe considerar al momento de su planeación incorporar este conjunto de elementos sociofamiliares y culturales, posibilitando que la respuesta educativa recupere la cotidianeidad y significatividad de la vida del niño.
El fracaso, la deserción escolar, la falta de interés en la escuela y el poco o nulo desarrollo de habilidades pueden ser factibles de transformarse al momento en que la institución educativa misma ofrezca un modelo educativo acorde a las necesidades educativas especiales producidas por diferencias culturales, por religión, orientación sexual, discapacidad física o psíquica, situaciones de pobreza extrema y marginación social. (Gagliardi."Educación intercultural".OIE-UNESCO).
La caracterización sociocultural es resultado de un proceso de investigación de los grupos familiares de la escuela por medio del cual sabemos el modo en que el alumno es tratado, apoyado y conceptualizado, tanto por sus padres como por sus hermanos y su comunidad.
Debe complementarse con la información y evaluación de las otras actividades, concretamente del trabajo con padres y maestros, grupal o individual.
A) ESTUDIO SOCIOCULTURAL
Durante la primer fase de la investigación y para realizar la caracterización sociocultural, el trabajador social debe contar con la información socioeconómica y cultural de la población. Esta la obtendrá mediante la aplicación del estudio sociocultural a los padres de familia.
Será necesario realizar actividades informativas con los padres de familia previas a la aplicación, con el objetivo de que conozcan la finalidad y la utilidad del instrumento y puedan cooperar favorablemente.
La aplicación no necesariamente se hará de manera individual, puede ser colectiva (contar con el apoyo de los otros especialistas, si es necesario) o enviándolo a casa, si esto es posible y confiable.
Los tiempos para la aplicación deben ajustarse a la identificación de los alumnos con necesidades educativas especiales, realizada por el equipo. Posteriormente se seleccionará una muestra al azar para iniciar la actividad.
La aplicación empieza con:
- Una muestra al azar de la población atendida, durante un ciclo escolar.
Una vez aplicados, se procede al vaciado de información o concentrado. Se le proporciona al trabajador social el formato correspondiente y se le indica que puede modificarlo para adecuarlo a sus necesidades.
El concentrado nos da el total de respuestas por cada pregunta, por cada escuela y el porcentaje obtenido en cada rubro. Es un cuadro de frecuencias del que se deriva el estudio descriptivo de las poblaciones.
El trabajador social decidirá, de acuerdo a las características observadas si elabora un estudio descriptivo por escuela o agrupa a sus poblaciones por rasgos similares.
En el caso de los servicios complementarios de Educación Especial se obtendrá información tanto del aula de apoyo como de una pequeña población de las primarias, en ambos casos estamos trabajando con el mismo universo, sin embargo en el primero, se han identificado necesidades educativas especiales y en el otro tenemos población con un desempeño promedio.
Este hecho permitirá comparar, al interior del mismo universo, las condiciones sociales, económicas y culturales que se presentan. Tanto en los servicios de carácter indispensable como en los de carácter complementario los resultados deben contribuir a la discusión colectiva del impacto de nuestro trabajo pedagógico y/o de capacitación laboral y la atención de las áreas de apoyo a la población objeto, pudiéndose evaluar las estrategias utilizadas en todas las áreas y establecer acciones prioritarias.
Después del primer ciclo sólo se programarán los niños de nuevo ingreso. Esto significa que el estudio sociocultural no se aplicará año tras año, las actividades posteriores consistirán en ir complementando la caracterización inicial, con diversos instrumentos que permitan abarcar aspectos no visibles en este primer perfil. Por lo que la investigación de la comunidad, sí es un proceso permanente.
B) IMPACTO EN EL TRABAJO CON PADRES
Una vez concluido el informe o estudio descriptivo de la población se realizará una correlación entre algunos de los distintos factores con el propósito de obtener algunas conclusiones o tendencias entre nuestra población. Se consideran, por ejemplo, la escolaridad, la ocupación, los ingresos y las expectativas hacia la escuela y el alumno.
El hecho guía para realizar esta correlación es la necesidad de contar con una respuesta educativa acorde a las características individuales, intereses, capacidades y talentos.
En términos generales llegar a conclusiones que expliquen las características de la población y puedan traducirse en acciones que se deben ofrecer y realizar en cada una de las escuelas, en coordinación con todas las áreas, por ejemplo:
a) La escolaridad de los padres permite que los padres se conciban como sujetos susceptibles de apoyar, guiar, asesorar o, incluso, enseñar a sus hijos en las tareas académicas y cotidianas.
b) Se identifican con la ocupación económica que desempeñan, por lo tanto es valorada al interior de la familia o de ellos mismos como una actividad enriquecedora. Se ubica en el trabajo manual o en el trabajo intelectual, como concibe, en consecuencia lo enseñado en la escuela, le da utilidad, lo ubica en la obligatoriedad o simplemente es la escuela y la escuela no tiene nada que ver con el trabajo en consecuencia cuales son las habilidades valoradas para la integración.
c) Expectativas hacia la escuela y el alumno, el tipo de concepción que tienen se traduce en aceptación o rechazo, la escuela es valorada positivamente en función del "trabajo" futuro del niño, es un requisito, un obstáculo o forma parte de ese futuro.
Es del conocimiento de los padres los fines y propósitos de la escuela, el trabajo docente y el trabajo del alumno. Se fomenta el deseo de obtener éxito dentro y fuera de la escuela.
d) Los ingresos obtenidos por la familia permiten que los gastos fundamentales se satisfagan, incluidos los escolares, de que manera y en sustitución de qué.
e) La concepción de la familia acerca de la necesidad educativa especial y de la diferencia del alumno permite que se apropien de estrategias de apoyo, impulso y desarrollo de potenciales y capacidades creadoras, que redunden en un desempeño académico diferente; justifican, acusan o explican la realidad.
El análisis de estos factores contribuye al establecimiento de líneas generales y específicas para el trabajo con docentes, con padres y con alumnos. Es información que el servicio de Educación Especial incorpora en todas y cada una de las áreas: Psicología en la orientación a los padres de familia y en el desarrollo de los intereses de los alumnos, la autoestima, la motivación y la confianza en sí mismos, entre otros , Lenguaje y Pedagogía en la construcción curricular de la oferta educativa, en la comprensión del universo cultural que se manifiesta en estilos, disciplinas, habilidades y procesos específicos y diversos dentro del aula y Trabajo Social en su involucramiento con la comunidad.
Con respecto al trabajo con padres, la información obtenida contribuye a clarificar la temática para las sesiones grupales, específicamente en cuanto a expectativas, relación con la escuela y la actitud presente en la familia hacia el alumno.
Es necesario retomar en las sesiones, por ejemplo:
- ¿Qué esperas que le enseñe la escuela?
- ¿Sabes cómo le enseña la escuela?
- ¿Para qué crees que le sirve lo que le enseñan en la escuela?
-¿La relación con la escuela es de aceptación, crítica, conflicto, indiferencia, sumisión o imposición?
- La actitud que toman hacia la escuela, en consecuencia ¿es pasiva o es activa?
- ¿Se valora positiva o negativamente al alumno? ¿Por qué?
- ¿Cuál es la relación entre las expectativas de los padres y la realidad del niño?
- ¿Existe rechazo o aceptación actual? y ¿al futuro como lo conciben?
- ¿Qué tipo de potencialidades son valoradas por la familia? ¿tienen relación con las valoradas en la escuela? ¿de qué manera?
Esta información también se complementa con el trabajo que se realiza con los profesores de grupo regular y/o especial:
- ¿Qué actitud toma el profesor respecto a la diversidad de su grupo?
- ¿Qué tipo de trabajo realiza para dar respuesta a todos los niños?
- ¿Adecua su estilo de enseñanza a las características individuales de los niños?
- ¿Inicia con un grupo heterogéneo y termina con uno homogéneo?
- ¿Sus metas son acordes con el programa regular y/o con los estilos individuales de trabajo?
La investigación de la comunidad se enriquece con las observaciones que se realicen dentro de cada una de las escuelas y aulas, de su dinámica, relaciones y patrones de comportamiento social y cultural. El perfil de características sociales y culturales favorece el análisis colectivo y contribuye a comprender el contexto en que se desarrolla el proceso educativo de cada institución.
ATENCION A CASOS ESPECIFICOS
En el desarrollo del proceso educativo, en diversas ocasiones se requiere la participación directa del trabajador social con los padres de familia del alumno.
Los límites del trabajo de éste se ven determinados por los ingresos económicos que perciben los padres, el tiempo que dedican a su jornada laboral, si comparten la responsabilidad de satisfacer las necesidades del grupo familiar y por quién es el responsable del alumno; condiciones que tienen una relación directa con los motivos de intervención y que, sin embargo, son situaciones un tanto inalterables y en las que la participación del trabajador social se vuelve un tanto irrelevante, con una tendencia asistencial.
Es decir, el trabajador social, no puede cambiar situaciones como el trabajo, la ocupación, los tiempos, etc. en ese ámbito se reduce su participación. En el caso de que la caracterización sociocultural ya esté realizada, lo que si puede derivarse es una orientación tanto al padre de familia como al docente, es importante, que a éste le quede claro el contexto en el que vive el alumno.
Situaciones distintas son aquellas en las que el alumno muestra una autoestima muy devaluada, no interactúa con el profesor ni con sus compañeros, manteniéndose en un aislamiento social tanto en clase como en el recreo, no demuestra ningún tipo de interés en las actividades escolares, desarrolla conductas destructivas hacia él o los demás y/o se le considera un alumno de "fracaso reiterado".
En este sentido queda claro que la participación del trabajador social debe darse, de acuerdo a los siguientes fines:
a) Canalizar a una institución de apoyo, educativa, de salud o la necesaria.
b) Brindar orientación al responsable del alumno acerca de sus características y estilos, para la comprensión de éste.
c) Comprender y organizar conjuntamente, los recursos disponibles de la familia para propiciar su participación en acciones directamente relacionadas con las actividades del alumno.
d) Influir para que la familia valore positivamente las necesidades educativas especiales del alumno, transforme su actitud en aceptación y, en este sentido, sus expectativas se amplíen a un universo de "futuro", no de "destino".
e) Ampliar el horizonte del padre de familia de las actividades que sí pueda realizar el alumno y en las que desarrolle plenamente sus capacidades y talentos, tales que le permitan acceder a una currícula básica, ya sea en una institución especial o regular o a una capacitación laboral.
f) Comprender la actitud que hacia la escuela mantiene la familia, posibilitando su actuación positiva, de ser necesario.
Como vemos el trabajador social tiene su ámbito de intervención justo en la valoración social y culturalmente determinada que hace la familia de la necesidad educativa especial; en las actitudes y relaciones que establecen hacia la escuela, el servicio de apoyo y el alumno; la dinámica familiar específica que se da cuando existe un sujeto con necesidad educativa especial; en la determinación del involucramiento en un plan de trabajo y en actividades para realizar en casa, actividades extraescolares o actividades de apoyo educativo de los padres hacia la escuela.
En términos generales, el trabajador social realiza las siguientes acciones, al momento de recibir la solicitud de intervención:
- Ubica el motivo de atención y determina, de manera global, el rumbo de intervención.
- Consulta la caracterización sociocultural de la escuela.
- Entrevista al responsable del alumno.
- Realiza la investigación del motivo de atención ubicando la dinámica interna, los tiempos de convivencia, las relaciones entre los miembros, las expectativas, la disposición y actitud hacia la escuela, los valores y visión de la vida y el mundo y los recursos que familia posee para involucrarse como apoyo.
-Acuerda un Plan de trabajo, definiendo estrategias, acciones y resultados esperados de manera coordinada. Si es necesario canaliza a la institución correspondiente.
- Invita al Taller o actividad específica que realizan con padres.
La atención a los casos específicos debe mantener una relación muy estrecha con el trabajo grupal y las actividades de sensiblización y difusión.
El profesional registra sus acciones en las Notas Significativas y anexa al expediente la entrevista que aplicó y el Plan de atención.
Es importante mencionar que los rescates y las visitas domiciliarias se realizan de acuerdo a las necesidades. El seguimiento debe incorporarse como un elemento de evaluación continua y permanente de todo el servicio, no como una actividad exprofeso y separada de todo el proceso educativo.
COORDINACION INSTITUCIONAL
El área realiza actividades tendientes a relacionar el servicio con instituciones y/o profesionistas que puedan enriquecer las actividades educativas. Desarrolla acuerdos para difundir el servicio y contar con el apoyo del área de trabajo social en otros espacios.
Este rubro tiene importancia fundamental, porque el trabajador social debe establecer las relaciones necesarias con las instituciones educativas, de salud, empresas de la iniciativa privada y del sector público, los padres de familia, las organizaciones sociales de la comunidad y los docentes de la escuela primaria con el propósito de influir en la valoración que se hace y la actitud que se toma hacia la diferencia y las necesidades educativas especiales.
El trabajador social realiza visitas, acuerda convenios, elabora la ficha y conforma o actualiza el directorio de recursos de manera permanente y de preferencia en coordinación con los trabajadores sociales de la zona.
No se debe olvidar que los padres de familia son, junto con su actividad económica y su ocupación, una fuente de experiencia directa para los alumnos y uno de los recursos que más a la mano se tienen para ofrecer a los alumnos perfiles ocupacionales, visitas a talleres o negocios, etc.